La verdad es que el líder de la banda y quién se ocupa de las letras, James Hetfield, es como yo, en el sentido de que ve una película y ya empieza a pensar en crear una canción sobre ella. Para mí, eso es cultura, porque hablar de amor/desamor o fiesta todo el rato me parece poco serio, la verdad. Tiene que haber humor en la música, claro que sí, pero la forma de hacer las cosas de unos artistas y otros denota y da a entender sus intereses y bagajes culturales, hacer algo que transmita profundidad y que nos haga reflexionar.
Volviendo a la película, no pude evitar llorar cuando la ví, llegó un momento en el que era imposible no hacerlo, porque la situación del protagonista, excepcionalmente dolorosa y traumática, me llevó a la empatía total. Y es una reflexión sobre la eutanasia, porque decidir dónde está el límite de lo soportable para un ser humano es difícil.
Aunque no os guste el género musical, es una gran canción y una reflexión muy interesante, incluso en su letra ya nos invade el sentimiento que bien pudiera ser el mismo que nos hace sentir la película.